Isidre Esteve se ha llevado un buen susto en los primeros kilómetros de la etapa maratón, disputada este sábado en Bolivia entre La Paz y Uyuni. A escasos 20 kilómetros de la salida, su prototipo BV6 de Sodicars con los mandos adaptados al volante ha sufrido un fallo electrónico que le impedía pasar de 100 km/h. Quedaban más de 400 km por delante y, aun así, el Repsol Rally Team ha marcado su mejor resultado parcial del Dakar 2018: 24º absoluto y 3º de su categoría. ¡Chapeau!
La jornada tenía una doble trampa. Por un lado, ver cómo recuperaban el ritmo los pilotos después del día de descanso. Por el otro, el peligro que conlleva siempre afrontar una etapa maratón, ya que a la llegada al campamento no hay posibilidad de recibir asistencia y, por tanto, el más mínimo error puede pagarse muy caro. Conscientes de ello, Isidre Esteve y su copiloto Txema Villalobos habían planificado una estrategia claramente conservadora que se ha visto alterada a las primeras de cambio.

“La etapa se nos ha complicado nada más empezar. Hemos llegado a un río muy profundo en el que había muchos vehículos encallados. Nosotros hemos pasado bien, pero el agua nos ha llegado hasta el capó y, de pronto, el coche ha dejado de correr. ¡No podíamos pasar de 100 km/h!”,

explicaba el de Oliana.
Ese contratiempo, ha generado momentos de desconcierto en el Repsol Rally Team, tal y como reconoce su piloto:

“Al principio nos hemos agobiado bastante. Nos hemos parado hasta tres veces para comprobar si se había dañado alguna pieza, pero Txema ha visto que no era un problema mecánico, sino electrónico. Entonces, hemos decidido adaptarnos a las circunstancias y tirar para adelante con mentalidad positiva, como siempre”. 

La hazaña ha sido tal que, en esta primera parte de la siempre temida maratón, y con un crono de 7h 02:30, Isidre Esteve ha logrado superar el 30º lugar de la etapa 5, que representaba su mejor resultado parcial hasta la fecha. En la general, ya acumula un tiempo de 34h 00’18”, que le sitúa 22º en la clasificación provisional y 3º de su categoría T1.2 (todoterreno 4x4 diesel modificado).
El hito marcado le deja un sabor agridulce, a causa de la preocupación generada por el problema.

“Estamos muy contentos de haber llegado hasta el campamento de Uyuni, donde intentaremos solucionar la avería, aunque lo veo difícil si realmente se trata de la centralita. Pero si no lo logramos, no pasa nada… mañana nos adaptaremos y no pasaremos de 100 km/h como ya hemos hecho hoy. Lo que está claro es que no forzaremos el coche”,

sentenciaba el piloto de Repsol y Onyx Seguros.
Este domingo, octava etapa y parte final de la maratón, entre el campamento militar de Uyuni y Tupiza, donde la caravana dakariana llegará después de completar una larguísima especial de 498 kilómetros, además de otros 87 de enlace. Una auténtica prueba de fuego para el Repsol Rally Team.


Comunicado Oficial