Dakar 2023: Laia Sanz completa la primera parte de la etapa maratón

 

Laia Sanz ha superado el mayor escollo de esta segunda semana en el Rally Dakar: la etapa maratón. De hecho, ha completado la primera sección, que se ha disputado este jueves en pleno desierto del llamado Empty Quarter, en Arabia Saudí, pero aún le queda otra prueba de fuego: la segunda parte, que promete ser tan o más complicada que la de hoy. Los 275 kilómetros de la especial han sido de lo más exigentes y han puesto en apuros a la piloto de KH-7, que ha tenido que tirar de experiencia dakariana para llegar a la meta de una pieza, una hora y diez minutos después de que lo hiciera el primero.

Lo avisaba en la víspera: “Nos lo tomaremos con mucha calma”. Dicho y hecho. La española no ha sido 12 veces finisher del Rally Dakar por casualidad, sino porque sabe medir sus fuerzas, calibrar la resistencia de la mecánica e interpretar como pocos las dificultades y riesgos del recorrido. Así es como ha afrontado la 11ª etapa, consciente de que esta noche sólo ella y el copiloto, Maurizio Gerini, podrán reparar su ASTARA 01, ya que, por reglamento, en la maratón está prohibida la asistencia.

Por eso, ha querido ser muy conservadora y evitar castigar más de la cuenta el coche. Pero las dificultades de la jornada no se limitaban a salvaguardar la mecánica, sino que un mar de dunas de lo más peliagudas ha entrado en juego para poner las cosas difíciles a la dupla hispano-italiana. Y es que Sanz y Gerini se han plantado en la arena en tres ocasiones, con una pérdida de una hora de tiempo entre las tres.

La primera enganchada ha sido poco antes del kilómetro 89, donde han estado un cuarto de hora detenidos; luego se han vuelto a enterrar en la arena en el kilómetro 189, lo que les ha costado otros 20 minutos; y, finalmente, cerca del kilómetro 215 han tenido que invertir media hora más en retomar la marcha.

Así resume el día la piloto catalana: “Hoy ha sido un día muy duro, así que estamos muy contentos de haber acabado. Hemos salido con la idea de llegar, que era el objetivo, ya que era la etapa maratón y no nos la podíamos jugar. No hemos apretado nada, pero nos hemos enganchado tres o cuatro veces. La arena estaba muy blanda y sólo con tracción trasera es más complicado. Aun así, podemos estar contentos después de habernos encontrado a mucha gente volcada o con problemas”.

Mañana viernes, Sanz y Gerini afrontarán la segunda parte de la maratón, con un recorrido total de 373 kilómetros y una sección cronometrada de 185 que, nuevamente, deparará complicados pasos entre dunas.

Laia Sanz ha superado el mayor escollo de esta segunda semana en el Rally Dakar: la etapa maratón. De hecho, ha completado la primera sección, que se ha disputado este jueves en pleno desierto del llamado Empty Quarter, en Arabia Saudí, pero aún le queda otra prueba de fuego: la segunda parte, que promete ser tan o más complicada que la de hoy. Los 275 kilómetros de la especial han sido de lo más exigentes y han puesto en apuros a la piloto de KH-7, que ha tenido que tirar de experiencia dakariana para llegar a la meta de una pieza, una hora y diez minutos después de que lo hiciera el primero.

Lo avisaba en la víspera: “Nos lo tomaremos con mucha calma”. Dicho y hecho. La española no ha sido 12 veces finisher del Rally Dakar por casualidad, sino porque sabe medir sus fuerzas, calibrar la resistencia de la mecánica e interpretar como pocos las dificultades y riesgos del recorrido. Así es como ha afrontado la 11ª etapa, consciente de que esta noche sólo ella y el copiloto, Maurizio Gerini, podrán reparar su ASTARA 01, ya que, por reglamento, en la maratón está prohibida la asistencia.

Por eso, ha querido ser muy conservadora y evitar castigar más de la cuenta el coche. Pero las dificultades de la jornada no se limitaban a salvaguardar la mecánica, sino que un mar de dunas de lo más peliagudas ha entrado en juego para poner las cosas difíciles a la dupla hispano-italiana. Y es que Sanz y Gerini se han plantado en la arena en tres ocasiones, con una pérdida de una hora de tiempo entre las tres.

La primera enganchada ha sido poco antes del kilómetro 89, donde han estado un cuarto de hora detenidos; luego se han vuelto a enterrar en la arena en el kilómetro 189, lo que les ha costado otros 20 minutos; y, finalmente, cerca del kilómetro 215 han tenido que invertir media hora más en retomar la marcha.

Así resume el día la piloto catalana: “Hoy ha sido un día muy duro, así que estamos muy contentos de haber acabado. Hemos salido con la idea de llegar, que era el objetivo, ya que era la etapa maratón y no nos la podíamos jugar. No hemos apretado nada, pero nos hemos enganchado tres o cuatro veces. La arena estaba muy blanda y sólo con tracción trasera es más complicado. Aun así, podemos estar contentos después de habernos encontrado a mucha gente volcada o con problemas”.

Mañana viernes, Sanz y Gerini afrontarán la segunda parte de la maratón, con un recorrido total de 373 kilómetros y una sección cronometrada de 185 que, nuevamente, deparará complicados pasos entre dunas.

 

Comunicado Oficial